miércoles, 6 de mayo de 2015

MANUAL DE USO - LA TECNOLOGÍA


Mesopotamia. Año 700 a.c. Un pastor encuentra un pequeño objeto brillante, metálico y romo entre las cagarrutas de una cabra. Durante un rato lo examina. No tiene sabor a nada, pero está frío como el casco de un asirio. Observando la base de ese chisme, el pastor descubre un dibujo extrañamente bello. Parece la silueta de una manzana mordida. Instintivamente lo aprieta y el objeto comienza a vibrar. Tras el susto inicial, una especie de inspiración divina le lleva a metérselo por el culo, y entonces sí que le sobreviene una revelación. Él nunca lo sabrá, pero una conexión entre agujeros negros ha traído ese artilugio desde el futuro, concretamente desde el año 2015, inicio de lo que luego se conocerá como el Paletolítico, en el que se producirá una floración descontrolada de artilugios y aplicaciones de todo tipo que convertirán al ser humano en un periférico del Ipad.
Actualmente son muchos los que vaticinan el fin de la burbuja tecnológica, imaginando que ya no cabrán más apps en Itunes y Google Play. Error. Todo esto no es más que la punta del iceberg, suponiendo que aún quede alguno porque, según asegura la FAES, los polos se han deshecho del todo y, mira tú, al final no ha subido tanto el nivel del mar. Desgraciadamente, no todas las aplicaciones son tan útiles para el ciudadano como las que controlan lo que pasa en el Ártico que, como su propio nombre indica, es la parte más elevada del planeta. Volviendo al enfoque general, está claro que esos pequeños iconos brillantes son la herramienta perfecta para el autista que llevamos dentro, capaz de recorrer durante semanas los pasillos de un hipermercado antes que animarse a preguntar dónde está el sirope. Pequeños artilugios cada vez más monos y sofisticados nos ayudan a caminar por la vida haciéndolo todo mucho más fácil. Pero, ¿de verdad es más simple aprenderse las características de un programa que te facilita, según la humedad relativa y otras variables, la dirección del horno más próximo con el grado de cocción idóneo para la composición, densidad y forma del pan que has elegido? ¿No es más sencillo ir a la panadería y escoger la barra que prefieras?
Alguien dijo, y yo suscribo, que la tecnología es el aspecto más vistoso de la civilización, capaz de hacer a las máquinas cada vez más inteligentes y a los hombres más tontos. Apoyaré esta afirmación con la descripción de las siguientes apps y gadgets de inminente aparición:
Tontako - Para Android y Apple, Tontako pregunta cualquier cosa por ti al usuario que tengas más próximo. Por ejemplo, una determinada calle o un comercio. Tiene fallos. A uno que buscaba impresoras de billetes le contactó con el smartphone de un policía que pasaba por delante.
Slipclean - Este wareable pone en entredicho la teoría evolutiva. Se trata de un chip adherido a la ropa interior que, a través de la app que incorpora, nos avisa cuando la prenda ya es medioambientalmente tóxica. Si necesitas una máquina para cambiarte los gallumbos, casi mejor no adoptes a un niño.
WhereBot - Uno de los más curiosos. Creado exclusivamente para el Ayuntamiento de Rebolleja del Ceño, un pueblo con 73 habitantes, y que permite localizar en cualquier momento la ubicación de todos los botijos del lugar. La versión de pago activa el micrófono camuflado en algunos de ellos.
GranoCam - A diferencia de otros chips subcutáneos, este aparatito no se coloca bajo la piel del antebrazo o mano, sino en la nuca. Su forma de grano purulento esconde una minicámara capaz de grabar en panorámica cuanto sucede a nuestras espaldas. También paga el pan, abre puertas, etc., siempre con ayuda de, al menos, una de las manos, como se especifica en nanoletra al pie del folleto.

*Elochentaporcientodelainformaciónqueapareceenestaentradaesfalsa.
*Consumirconprecaución.
*EncasodedudaconsultarconWikipedia.

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