domingo, 24 de mayo de 2015

MANUAL DE USO - ESTRELLA POP-ROCK


Cuando no está de gira, uno de los rockeros más admirados de todos los tiempos, y al que la mayoría conoce como Mick Jagger, trabaja como administrativo en una empresa armenia de calzado. La cajera del super que frecuenta describe a un individuo de aspecto gris y apagado, con calva y barriga prominente, muy diferente de la estrella mediática que todos hemos visto. Su vida en esos periodos es extremadamente rutinaria, limitándose al trabajo diario en la oficina y a una partida de ajedrez en el bar de al lado los domingos. Al parecer, el hombre tiene un hijo adolescente, un chaval para quien la trilogía del Hobbit dura menos que una charla con su padre. Si supiera que es Mick Jagger, y no ese pobre diablo que siempre viste igual, mira igual y al que todo le da igual, seguro que le saludaría al cruzárselo por la calle cuando sale de fiesta con los amigos. Pero nunca lo sabrá. Mientras no está actuando, Jagger tiene contratado un doble para todo lo concerniente a esa vida social que tanto aborrece.
Bueno, si a pesar de lo gorda que es la moraleja de esta historia insistes en tu sueño de querer ser una reina del pop-rock o similar, ahí van unos consejos que podrían serte útiles.

Before Star
  • Seas hombre o mujer, no te fíes de un mánager que te mira más de cinco veces el culo en su despacho (salvo que se trate también de tu pareja).
  • Todavía no eres famosa, pero comienza a revisar los móviles de tus amigos en busca de fotos comprometidas. No se trata de que ahora desconfíes de ellos, sino de reconocer que siempre lo has hecho.
  • Intenta no darle conversación al vecino rarito porque hay muchos puntos de que se convierta en acosador. Si el tema sale en tantas pelis será por algo.
After Star
  • Intenta cometer alguna infracción leve. Un pequeño altercado con algún fotógrafo iría muy bien. Estamos hablando, claro está, de un momento en el que ya tengas cierta popularidad. La cosa no funciona si eres un don nadie y le atizas al que hace fotos en la boda de tu prima.
  • Reparemos ahora en la diferencia entre un artista y una estrella. Aparentemente no hay ninguna, salvo que esta última es varios grados más impertinente y déspota. Más allá de reconocerle cierta utilidad cuando se va bolinga, hay a quien la música le importa tres pimientos. A este tipo de gente le costará recordar el nombre de un artista que se haya comportado siempre con discreción y cortesía. Méate sobre ellos en plena actuación y les hablarán de ti a sus nietos.
  • Generalmente, cuando nace una estrella se produce una disrupción entre pasado y presente. Lo que fuiste se convierte en enemigo de lo que quieres ser, sobre todo si corren vídeos tuyos versionando temas de Xuxa. Tienes dos opciones:
    • Solicita de Google el derecho al olvido, que consiste en borrar todo tu rastro de datos con la escobilla del baño.
    • El plan B, y que hasta la fecha nadie ha realizado con éxito, pasa por reventar los servidores que esta empresa tiene en el Ártico. Mándame un privado y te avanzo presupuesto.
Habrás observado que aquí no se revela ningún truco para alcanzar la fama mundial, ese estado de gracia que tantos anhelan. Te paso un diagrama aclaratorio:
RED --> blogosfera --> zona periférica --> suburbios digitales --> este blog

jueves, 21 de mayo de 2015

MANUAL DE USO - SMARTPHONE



Es Pascua. Una familia tradicional comparte una deliciosa Lasaña de pato que, aunque nadie lo sepa, incluye pollo. Todo parece transcurrir con normalidad hasta que, en un momento determinado, el padre golpea furioso la mesa, conminando a sus hijos a que dejen en paz el dichoso móvil. Los chavales, dos adolescentes capaces de comer con cara de asco y, al mismo tiempo, teclear ocurrentes y simpáticos mensajes, pactan una alianza transitoria para derrotar al tirano que los engendró y alimenta con el sudor de su axila. Sin demora, comienzan a lanzar andanadas de improperios, amenazas geriátricas y coloridos desplantes que terminan por colocar al padre en su punto de ebullición óptimo. El hombre no lo dice, pero es consciente de que cinco minutos atrás estaban todos mucho más tranquilos. La madre también lo piensa, pero como hoy toca mantecao prefiere callar.
"Teclear mensajitos por el móvil mientras se concede la extremaunción se considera un falta de respeto"
Todo tiene su origen en un libro que recientemente llegó a sus manos. Se trata de un manual de tecno-urbanidad. En dicha guía, como en tantas otras de corte similar, se aborda como un problema la interacción del móvil en situaciones ordinarias de la vida. Hay ocasiones en las que, en efecto, teclear mensajitos por el móvil puede considerarse una falta de respeto; por ejemplo, mientras se concede la extremaunción o se está declarando en un juicio. Pero hay otros casos en los que hablar de más o menos educación es meterse en terrenos ambiguos, hilando muy fino. Si en tu primera cita, mientras cenáis en un romántico merendero, tu pareja saca el móvil y se pone a chatear durante, pongamos, quince minutos, podría pensarse desde fuera que esa persona ganó varios años seguidos en la feria del capullo, pero a lo mejor te está diciendo, de una manera sutil y elegante, que no hay futuro en lo vuestro. En el lado opuesto estaría el espectador a quien le suena el móvil en el momento que la protagonista se despide de sus hijos en el cadalso, a punto de ser guillotinada. Un “Tiroriro!” ya desconcentra, pero tiene un pase. Lo malo es si tenemos puesto el estribillo de “Sobreviviré”, de Mónica Naranjo. El clímax de la película se va inmediatamente a tomar por culo y el director te manda dos sicarios desde Hollywood. Si no podemos silenciar el móvil porque el vibrador nos produce un desagradable reflejo condicionado, queda la opción de colocar una sintonía cinematográfica que encaje en la temática del filme. Una buena opción, casi de paso universal, podría ser algún tema de John Barry (Memorias de África).
Tampoco queda bien curiosear los últimos vídeos cochinos, que siempre incorporan sonido con el volumen a tope, mientras el cura ensalza la sacrosanta institución del matrimonio ante los novios. Por muy gracioso que sea ese grupo de whatsapp debes hacer un esfuerzo y contenerte en el día de tu boda.
De la misma manera que hay un montón de situaciones en las que no es educado utilizar el teléfono, también existen otras tantas en las que todo se reduce a una cuestión de sentido común. Imaginemos el caso de un sofisticado ladrón de joyas. De nada sirve inutilizar alarmas y echar Rexona sobre el entramado de haces láser para saber por dónde colarse, si en el momento más delicado nos llama un comercial de Pinchatel para ofrecernos un móvil sin lactosa o con omega 3. De igual forma, no es aconsejable mantenerlo activo si estás invadiendo un país, que se supone que es una cosa que debe hacerse con sigilo (manual para invadir un país).
La conclusión que quiere transmitir este pequeño manual es que no debemos ser demasiado tiquismiquis con el asunto. Si compartimos espacio con alguien más interesado en la periferia digital que en la cercanía corporal, respetemos la opción de esa persona, aguantando pacíficamente sus misteriosas risitas mientras esperamos que nos atienda. Eso sí, en cuanto puedas, coge su móvil / configuración / ajustes de idioma / Chino Mandarín.
"La libertad de utilizar un teléfono inteligente termina donde comienza la tontería del dueño" (Virgilio).


miércoles, 13 de mayo de 2015

MANUAL DE USO - BODAS




En un yacimiento próximo a Marina d'Or se han hallado vestigios de una celebración nupcial. Los primeros cálculos indican que esta boda se produjo hace aproximadamente doscientos mil años. Un hatillo de finos huesos, seguramente falanges del clan rival, formando un inequívoco ramillete de novia, más un cuenco de piedra, burdamente labrado, con unas peladillas dentro, son interpretados como signos inequívocos de que la raza humana, o lo que quiera que seamos, lleva ya tiempo con las exhibiciones públicas de amor; algo innecesario, por otra parte: con un correo es suficiente. La cosa es que esto no tiene visos de parar. Así que si te llega una invitación de boda difícil de esquivar, ahí van unas pautas que podrían serte útiles.
Investiga bien el nombre de los contrayentes. Podría tratarse de un error en el caso de que no te suenen de nada. Pero, atento! Tal vez sea el hijo de ese cliente importante a quien siempre le cuentas chistes de gays, y que ahora se casa con tu jefe. Más traumático será ver impreso en bonito papel apergaminado tu propio nombre junto al de esa persona que lleva tiempo quejándose de que no le prestas atención. Pongamos, no obstante, el caso más habitual. Se casa un amigo/a.
La despedida. Si eres hombre no hay problema. Este tipo de celebraciones son las más inofensivas del mundo. Embutimos al novio en un disfraz de cerdito, lo colocamos medio grogui en el compartimento de un tren, rumbo a la otra punta del país y a esperar que logre volver para la boda al día siguiente. Ahora bien, si se trata de una despedida de soltera Ojo! En los últimos años la escalada violenta en este tipo de eventos ha sido preocupante. Ciudadanos normales han sido agredidos a determinadas horas de la noche por hordas de hembras que, balbuceando extrañas lenguas, se dedican a satisfacer sus apetitos sexuales sin el menor preámbulo. Son mujeres normales, la mayoría con estudios y un comportamiento exquisito cuando se les cuela una anciana en el mercado, pero es ponerse una gorra con un falo sobresaliendo por encima y el hipotálamo comienza a hacer cabriolas y alegrías. Sí. Sonríes al leer cosas así, pero podría pasarte, créeme. Mi consejo es que salgas con tres pantys y nariz postiza.
Por si no lo has hecho ya, es el momento de configurar tus perfiles sociales impidiendo que nadie pueda etiquetarte. "Etiquetar" es una palabra que define el acto simbólico de asociar un calificativo a alguien, pero también significa colocar una flecha bien grande en las Redes señalando tu cara. Ahora imagina que una amiga tan simpática como simple escribe tu nombre bien visible en una foto de la boda, tramo final, en la que se te ve elegantemente espatarrada en el párking del restaurante, con la braga remetida y el careto inconsciente sobre una alfombra de ensaladilla predigerida. Estos son los documentos preferidos en recursos humanos.
Pero no adelantemos acontecimientos. Tú, como amiga especial de la novia, llegas casi tan radiante como ella, porque en un gesto de fair play que te honra has evitado sacar el cien por cien de tu arsenal; un poco como si frenaras en los últimos metros para dejar que la novia cruce la primera en esa carrera tan especial que es el matrimonio entre dos o tres personas. En este momento estás soltera, prefieres no comprometerte o tu novio está cerrando un trato millonario en Shangai, son respuestas a la misma pregunta, dependiendo de quién la realice. Es bueno llevar ensayadas cosas así, porque a medida que avanza la celebración ciertas áreas mentales se relajan. Quédate además con tres personajes básicos:
-Madura, elegante y con personalidad ante el atractivo cincuentón que parece suelto.
-Chispeante, moderna e inteligente ante el joven que huele a startup.
-Segura, impenetrable y antipática ante el amigo sobón de un exnovio. 
Luego están los camareros. Unas personas como nosotros, pero inmunes a la espantosa risa de la señora del fondo. En su lugar todos haríamos lo mismo: intentar emborrachar al mayor número posible de gente. Pero cuidado; hay quien no lo hace sólo por diversión. Cuando acaban el turno, algunos se colocan el uniforme de su segundo trabajo y esperan a la salida para hacerte soplar. Por eso mantienen nuestras copas siempre llenas.
Por último está lo del ramo. Tú no crees en esas cosas, pero tampoco pasas por debajo de escaleras ni te metes con la bruja del parque, así que entre risas de suficiencia, como si estuvieras por encima de la debilidad humana, te vas posicionando con suavidad y firmeza entre los primeros puestos de recepción. Cuando la novia lanza el ramo ya estás en modo tómbola, dispuesta a llevarte ese peluche a costa de lo que sea. Tras una parábola llena de suspense, el trofeo llega finalmente a tus manos, un metro más a la derecha de tu posición inicial, lo que explica que varias damas de honor y la tía soltera estén apelotonadas sobre el parterre junto a la escalinata. Más tarde, cuando veas los manchones de barro en sus faldas plisadas te entrará la risa.
Es mediodía, si has tenido en cuenta este pequeño manual, al entreabrir uno de tus ojos descubrirás sobre la mesita de noche las pruebas del éxito: varias tarjetas con números de móvil, el menú de la boda con una croqueta aplastada dentro, seis cucharillas de postre, el móvil de alguien que no paraba de hacer fotos y el ramo de la novia, que estuvieron a punto de quitarte por ser hombre. Toda la satisfacción almacenada en tu cuerpo, desde el sí de la novia, se concentra en un sonoro cuesco que dejas escapar con la plenitud del nuevo día, y una tos seca, inmediata, te avisa de algo inquietante: hay alguien más en tu cama.

lunes, 11 de mayo de 2015

MANUAL DE USO - VACACIONES DE VERANO



Ah! Esas vacaciones de la infancia en las que te tirabas dos meses en un pueblo remoto, aislado de la civilización, con días largos como los bocadillos de jamón reseco sin margarina que merendabas a diario, porque el súper era una mierda hueca con cuatro latas dentro. En fin, ahora recordamos aquello con nostalgia, idealizado por ese gran Berlusconi que maneja nuestra memoria, pero el 90 por ciento de lo que realmente pasaba se podría resumir en grillos, aburrimiento y mercromina. Sin embargo, las cosas han cambiado y en breve, como cada mes de agosto, te irás diez días a ese maravilloso lugar llamado Overbooking de Mar, un precioso pueblo de la costa que en verano centuplica su población y el precio del pan, y cuyo Ayuntamiento monta el último día una paella gigante con peyote para que la gente olvide el agobio de andar con las manos pegadas al cuerpo. Quizá sea este el momento de que valores alternativas a tu idea de unas buenas vacaciones.
"En breve te irás diez días a ese maravilloso lugar llamado Overbooking de Mar"
Para empezar, uno de los condicionantes más fuertes a la hora de hacer planes radica en el dinero. Pensamos que pasar una semana en el pueblo costero a media hora de casa va a ser más barato que largarnos a la otra punta del planeta. Atención ahí, porque si nos trasplantamos de país vamos a cortar de cuajo las cenas de compromiso y el "Ni se te ocurra! Esta la pago yo!". Luego está lo del metro cuadrado. Algo tan delirante como si cuanto más apretado viajaras en el metro más caro fuera el billete. Pero es así. Tras un estudio que cada año realizan en el bar de la Universidad de Wisconsin, se ha vuelto a constatar que la mezcla de agobio con el salitre de la playa es fuertemente adictiva, de ahí que suban el precio a medida que el camión de veraneantes se llena. No es que el metro cuadrado de apartamento fresco (porque el cemento aún no ha fraguado del todo) cotice en bolsa pero, a medida que se acerca agosto, la sensación del que aún no tiene reserva es parecida a la de esos fines de semana que te quedabas estudiando mientras los amigos se divertían en tu imaginación.
(continuará...)


sábado, 9 de mayo de 2015

MANUAL DE USO - INVADIR UN PAÍS


Invadir un país no es tan fácil como aparece en las noticias. Hace falta práctica y organización. Lo mejor es comenzar por cosas pequeñas. Por ejemplo, invadiendo la intimidad de algún amigo o el jardín del vecino. Cuando estemos seguros de que valemos para esto es el momento de lanzarnos. Qué hace falta:

Opción A
-Un ideólogo. Aunque se utilizan más para invasiones dentro de casa, los ideólogos van bien para crear un ambiente propicio. El mejor lugar para calentar a la población es desde las tertulias televisivas. Que si el país vecino nos roba tomates en los huertos de la frontera, que se traen la comida cuando vienen de turismo, etc.
-RRSS. Un aspecto innovador lo constituyen las redes sociales. Hazte un perfil atractivo, con un nombre sugerente, que suene bien en la mayoría de idiomas y dé una idea de por dónde van los tiros. Por ejemplo, Carlos Winner III.
-Una percha. Esto es básico. Alguien con arrugas en el uniforme no inspira confianza, aunque la percha no es para colgar la chaqueta, sino para llevarla puesta y que se te vea más cachas.
-Un ejército. Claro, esto puede ser difícil si no diferencias un cabo de una cuerda y lo más cerca que has estado del mundo militar ha sido viendo “Salvar al soldado Ryan”. Lo mejor entonces será que valores la opción de un ataque hacker, que también tiene miga.
-Nada de homenajes a Gila llamando al presidente del otro país para preguntarle qué día le iría mejor una invasión. No invades una nación para hacer amigos, sino para saquearla.
-Tener a toda la comunidad internacional en contra no es motivo para perder las formas ni el estilo. Seamos educados en todo momento. Se acepta un punto de cinismo, sin estridencias. Acariciar un gato puede ir muy bien para coger el "tempo".
-Originalidad. Si quieres ser recordado en los libros de historia debes construir un personaje distinto de cuantos han pisado el "Hall of fame". Huye de estilismos napoleónicos; eso ya no se lleva en absoluto. La tendencia este año es hipster normcore. La identidad corporativa hazla con estética de los 70 y tonos pastel.
-Dinero. Con  muchos millones podrías contratar mercenarios a porrillo, pero calcula bien, porque igual no te salen los número. Veamos. Si, por ejemplo, planeas invadir Francia desde España, necesitarás como mínimo un millón ochocientos mil hombres armados y bien adiestrados, además de cuerpos de mando, becarios, material militar pesado y logístico, etc. La broma podría suponer en los primeros dos meses alrededor de dos billones de euros, tirando bajo. Luego estaría lo del mantenimiento, con un apartado importante en cápsulas nespresso o compatibles. Calcula diez mil millones más cada mes. ¿Cuánto esperas sacar? Contando un impuesto del 10% para todos los vinos de Borgoña, los quesos, las películas de Asterix y la recaudación del Folies Bergère, seguramente tus ingresos no pasarían del billón y medio de euros. Seamos optimistas y pongamos dos billones. Lo comido por lo servido. ¿De verdad compensa tanto dolor de cabeza para tan poco beneficio?

Opción B
-Si cuentas con un capital astronómico, olvida cuanto hayas leído hasta ahora. No te hacen falta ni ideólogos, ni ejército, ni nada que suene a matón de colegio. Limítate a hacer lo mismo que hacen otras potencias: cómpralo. Es tan sencillo que hasta da miedo. Pero es así. Ve adquiriendo comercio tras comercio, poniendo bazares, peluquerías...; no sé, lo que se te ocurra. Luego sigue con los bares, haciéndolo de manera silenciosa, sin tan siquiera cambiar la decoración de Casa Pepe. Así con todos y cada uno de los bienes que constituyen el patrimonio de un país. Cuando por fin sea tuyo podrás cambiar hasta el abecedario. Bueno, modificando antes la constitución, claro. Buena suerte !!

miércoles, 6 de mayo de 2015

MANUAL DE USO - LA TECNOLOGÍA


Mesopotamia. Año 700 a.c. Un pastor encuentra un pequeño objeto brillante, metálico y romo entre las cagarrutas de una cabra. Durante un rato lo examina. No tiene sabor a nada, pero está frío como el casco de un asirio. Observando la base de ese chisme, el pastor descubre un dibujo extrañamente bello. Parece la silueta de una manzana mordida. Instintivamente lo aprieta y el objeto comienza a vibrar. Tras el susto inicial, una especie de inspiración divina le lleva a metérselo por el culo, y entonces sí que le sobreviene una revelación. Él nunca lo sabrá, pero una conexión entre agujeros negros ha traído ese artilugio desde el futuro, concretamente desde el año 2015, inicio de lo que luego se conocerá como el Paletolítico, en el que se producirá una floración descontrolada de artilugios y aplicaciones de todo tipo que convertirán al ser humano en un periférico del Ipad.
Actualmente son muchos los que vaticinan el fin de la burbuja tecnológica, imaginando que ya no cabrán más apps en Itunes y Google Play. Error. Todo esto no es más que la punta del iceberg, suponiendo que aún quede alguno porque, según asegura la FAES, los polos se han deshecho del todo y, mira tú, al final no ha subido tanto el nivel del mar. Desgraciadamente, no todas las aplicaciones son tan útiles para el ciudadano como las que controlan lo que pasa en el Ártico que, como su propio nombre indica, es la parte más elevada del planeta. Volviendo al enfoque general, está claro que esos pequeños iconos brillantes son la herramienta perfecta para el autista que llevamos dentro, capaz de recorrer durante semanas los pasillos de un hipermercado antes que animarse a preguntar dónde está el sirope. Pequeños artilugios cada vez más monos y sofisticados nos ayudan a caminar por la vida haciéndolo todo mucho más fácil. Pero, ¿de verdad es más simple aprenderse las características de un programa que te facilita, según la humedad relativa y otras variables, la dirección del horno más próximo con el grado de cocción idóneo para la composición, densidad y forma del pan que has elegido? ¿No es más sencillo ir a la panadería y escoger la barra que prefieras?
Alguien dijo, y yo suscribo, que la tecnología es el aspecto más vistoso de la civilización, capaz de hacer a las máquinas cada vez más inteligentes y a los hombres más tontos. Apoyaré esta afirmación con la descripción de las siguientes apps y gadgets de inminente aparición:
Tontako - Para Android y Apple, Tontako pregunta cualquier cosa por ti al usuario que tengas más próximo. Por ejemplo, una determinada calle o un comercio. Tiene fallos. A uno que buscaba impresoras de billetes le contactó con el smartphone de un policía que pasaba por delante.
Slipclean - Este wareable pone en entredicho la teoría evolutiva. Se trata de un chip adherido a la ropa interior que, a través de la app que incorpora, nos avisa cuando la prenda ya es medioambientalmente tóxica. Si necesitas una máquina para cambiarte los gallumbos, casi mejor no adoptes a un niño.
WhereBot - Uno de los más curiosos. Creado exclusivamente para el Ayuntamiento de Rebolleja del Ceño, un pueblo con 73 habitantes, y que permite localizar en cualquier momento la ubicación de todos los botijos del lugar. La versión de pago activa el micrófono camuflado en algunos de ellos.
GranoCam - A diferencia de otros chips subcutáneos, este aparatito no se coloca bajo la piel del antebrazo o mano, sino en la nuca. Su forma de grano purulento esconde una minicámara capaz de grabar en panorámica cuanto sucede a nuestras espaldas. También paga el pan, abre puertas, etc., siempre con ayuda de, al menos, una de las manos, como se especifica en nanoletra al pie del folleto.

*Elochentaporcientodelainformaciónqueapareceenestaentradaesfalsa.
*Consumirconprecaución.
*EncasodedudaconsultarconWikipedia.

martes, 5 de mayo de 2015

MANUAL DE USO - ALTA COCINA

Al igual que los sumos sacerdotes de civilizaciones pasadas, la alta cocina se empeña en complicar con misteriosos arcanos una actividad tan sencilla como intuitiva. ¿O es que nadie quiere admitir que la carne aromatizada con hierbas ya la disfrutaban algunos dinosaurios al capturar a sus presas entre la hojarasca?
No seamos pretenciosos. En fin, es tal la avalancha de terminología culinaria que voy a intentar añadir un poco de cordura al asunto. Veamos una serie de técnicas que tú, querido lector/a, ya empleas desde hace
tiempo sin saberlo:
Reducción – Reducir algo es, simplemente, olvidarte por un rato de que lo tienes al fuego. Te ha pasado una docena de veces, cuando llegas a la cocina y los pimientos con cebolla son una especie de engrudo dulzón. El único mérito de los cocineros profesionales es conocer la palabra. Ya ves tú.
Tamizar – Esta palabra tan bonita no significa más que filtrar la porquería, y lo llevan haciendo los peces desde que les pusieron agua. Cuando te comes lo que filtras se llama “tamizar”.
Adobar – La carne que olvidaste echar en tu última barbacoa, y que luego se quedo varios día en la bandeja con los restos de aceitunas, vino, cerveza y alguna colilla, y que tu pareja decidió freir cuando pasó por casa, pensando que la habías dejado a propósito en esa ciénaga. Esa carne que tú, sin saberlo, juraste que era la más deliciosa que habías probado jamás. Pues sí, estaba adobada. Y nunca volverás a probar nada igual.
Majar – Esto, que consiste en desmenuzar con ayuda del mortero especias o frutos secos, ya lo hacías de joven con otros vegetales.
Glasear – Según la academia, glasear consiste en dar brillo a la superficie de algo. Podríamos poner muchos ejemplos de casos en los que realizas esta práctica, pero me remitiré al más elemental: untar a tu pareja con bronceador. Y sí, entra en la categoría culinaria.
Hay mucha más terminología, por supuesto. Échale un vistazo y comprobarás que hace tiempo que sabes cocinar. La regla más importante de la cocina es aritmética: debes salir de ella con el mismo número de dedos que al entrar.

MANUAL DE USO - RODAR UNA PELÍCULA


Quieres filmar una película. Tienes una buena idea, pero tu experiencia como director y el presupuesto de que dispones se parecen a las pelis de James Bond: comienzan por cero cero. Por otro lado, el argumento es bueno, o eso te pareció tras el tercer Redbull: un grupo de zombies celebran una despedida de soltero. Después de una juerga descomunal, el novio se da cuenta de que ha perdido la alianza junto con el brazo. 
Bien. ¿Por qué gastarse un dineral en cámaras profesionales cuando muchos espectadores la van a ver en pantallas diminutas llenas de manchas? Filmar con el móvil tiene más ventajas que inconvenientes. La principal es que no necesitas contratar y dar de alta en la seguridad social a trescientas personas. Operador de cámara, técnico de sonido o director de fotografía son palabras exóticas que aparecen al lado de las tomas falsas. Además, nadie es capaz de leer unos créditos en el smartphone, por muy grande que sea. Otra ventaja de filmar con el móvil es que puedes realizar esa película sin que nadie se entere, con lo cual te sumarás a las tendencias más actuales del cinéma vérité. Graba a tus amigos en todo momento y circunstancia. Incluso de vez en cuando puedes intoxicarles un poquito para lograr un aspecto más macilento y decrépito. Aprovecha sobre todo cuando vomiten, especialmente en la calle. Si te encuentras en actos públicos, como por ejemplo bodas o fiestas de aniversario, intenta crear estados de pánico e histeria colectiva sin perder detalle. Filma a la gente corriendo despavorida de un lado a otro del restaurante, tras colar al perro de tu cuñada con nata en los morros, bajo el grito de “Tiene la rabia! Corred!”. Si la celebración transcurre en un jardín, coloca en el aspersor abundante tinta roja. Cuando le des al grifo, esa lluvia sanguinolenta quedará genial sobre la blanca mantelería de hilo y los invitados, especialmente en una fiesta ibicenca, lo que conferirá a la escena un toque “Carrie” muy atractivo.
Han pasado unos meses desde que iniciaste la peli -llámala filmación, que queda más “prof”-. Durante ese tiempo has perdido un montón de amigos y media familia no te habla. Tranquilo, cuando comiences a pisar photocalls la marea subirá de nuevo. Ahora estás en la fase de montaje y post-producción. Céntrate en ella. Si tras varios días de trabajo te ves incapaz de darle algún sentido a ese material delirante, no te preocupes. Haz memoria. Lo que más recuerdas de cuando ibas al cine son determinadas escenas, no los argumentos. Busca esas partes con más potencial y asegúrate de que quedan perfectas. ¿Cómo? Es fácil. Si te falta algún plano o la secuencia no termina de convencerte, por ejemplo la persecución en colchoneta, graba a través del espejo cualquier escena de acción en la tele. Al estar del revés nadie se dará cuenta.
Beneficios-
Hemos llegado al punto crucial de un proyecto cinematográfico. Las cosas no se hacen porque sí; hay que ganar dinero para que la gente te respete y reconozca que lo que has hecho es bueno, aún sin verlo. Como ante cualquier canción, libro o película, la obligación del consumidor potencial es obtenerla gratis, pero tú te has avanzado a esta lamentable situación buscando espónsor entre los comerciantes del barrio. Así, en la escena previa al ataque del perro rabioso, la protagonista recita todo el menú del Mesón Churrasqueira en voz alta. O, tras devorar a alguien, el zombie entrará en la farmacia de la esquina en busca de un antiácido. Aunque la mayor fuente de ingresos provendrá de todas las personas que hayas filmado, encantadas de figurar en un proyecto que, atención aquí, es preciso envolver con elegancia. No es lo mismo contribuir en la financiación de una película crowfunding en la que se participa como actor, que prestarle dinero al repartidor de pizzas para un vídeo cutre. Y no olvides lo más importante.
THE END

lunes, 4 de mayo de 2015

MANUAL DE USO - ESOTERISMO


El esoterismo es la posición mental que precede a la bancarrota social, cuando las amistades dejan de invitarte a las cenas porque, a la menor ocasión, te colocas en modo "pitonisa".
Se trata de un campo muy amplio que abarca multitud de creencias y prácticas, desde la adivinación del presente, hasta la curación por transferencia bancaria. Llegados a este punto queda clara una cosa: es mejor vivir de X que para X. Por lo tanto, no sigas una creencia absurda que sólo te proporcionará humillación y burlas. Créala y vive de ella. He aquí unos cuantos consejos para lograrlo:
  • Todo vale si se trata de impresionar al personal. Nunca saldrá en los periódicos alguien que reivindique el reposo para superar la gripe, pero sí un visionario que garantice la vida eterna por caminar hacia atrás. Sé original.
  • El esoterismo tiene su piedra de toque en el misterio insondable que lo envuelve. Es decir, se trata de propagar una teoría que no tenga ni pies ni cabeza; que sea tan absurda que no pueda rebatirse. Por ejemplo, has descubierto que ciertas hormigas pueden predecir el futuro del ser humano. Coge un colador de aluminio y ponle unas antenas de TV vintage. Eso te conectará con el -atención, palabra nueva- área formiconírica que utiliza esa especie para comunicarse entre sí, y que te permitirá charlar con ellas de lo que sea.
  • El punto anterior entronca directamente con la esencia del tercer consejo: no temas hacer el ridículo. Cuanta más burla recaudes en tus apariciones, más se hablará de ti. Recuerda: No vas a vivir de los que se mofan, sino de los que piensan "¿Y si...?". Ahí está el pan.
  • Por último, y a pesar de que no pretendas el beneplácito de la revista Science, nunca estará de más guardar en la recámara cuatro frases para defenderte de los que quieran desenmascararte en público. Por ejemplo, este podría ser un diálogo al que te enfrentes:
—Demuéstrame que puedes contactar con las hormigas —te retará el escéptico en un programa comarcal de TV.
—Si me das cincuenta euros te lo demuestro.
Como estará ansioso por humillarte, te soltará el billete con una sonrisa de suficiencia.
—Venga. Estoy esperando tu demostración.
—Vamos a ver. ¿Tú le darías cincuenta euros a alguien que no fuera capaz de algo así?
—Por supuesto que no!
—Sin embargo, a mí acabas de dármelos. Por lo tanto, según tu criterio, sí que soy capaz.
Cuando eso suceda, lo normal es que el contertulio se quede con cara de tonto o se levante y os liéis a tortazos ahí mismo. En ambos casos saldrás en un refrito de zapping que aumentará tu fama. De nada.

viernes, 1 de mayo de 2015

MANUAL DE USO – LA BARBACOA



Un día u otro tenía que suceder. La enorme caseta de obra con mesa para doce comensales, porche propio, barbacoa, encimera con pica y baño para invitados que hiciste construir hace diez años, por fin va a ser estrenada. Tras múltiples subterfugios, excusas y cuentos inverosímiles, como aquella vez que simulaste un secuestro con los invitados en la puerta, te has visto en un callejón sin salida al llegar a casa y encontrarte una fiesta sorpresa con todos tus amigos, incluidos aquellos que llevas veinte años sin ver y ni falta que hacía. Rompiendo el ritual, los invitados se aprestan a darte los regalos antes de cenar. Ya puestos, y con un atisbo de ilusión porque aún eres niño, vas abriendo uno por uno los diez paquetes que hay sobre la mesa de la barbacoa virgen y, uno por uno, te das cuenta de que la noche es monotemática. Pinzas, delantales, encendedores, parrillas... . Todos los regalos están relacionados con esa puta barbacoa que no has encendido en la vida y que ahora, diez años después y emulando a los Soprano, ha vuelto para pedirte cuentas. Déjame darte unos consejos aunque ya sea demasiado tarde:
Las barbacoas no son para el verano. Dedicarse a quemar animales muertos cuando el sol cae a plomo es suicida.
Las barbacoas no son para el verano. Dedicarse a quemar animales muertos cuando el sol cae a plomo es suicida. Mira a tu alrededor. No hay nadie cerca. Tus amigos están con la cerveza en la mano y a cinco metros de distancia. No sólo te achicharras, sino que además te aburres. Eso sí, cuando hayas terminado de churrascar hasta la última pieza de carne podrás sentarte a comer; mientras, los demás te amenizarán con sus eructos.
Una barbacoa no es una fogata de náufrago con la carne en el extremo del palito. La mayoría de alimentos se cocinan mediante las brasas, unas cosas super calientes que exigen atención constante. Ni se te ocurra darles un beso. Tampoco es necesario quemar el Amazonas para tres chuletas. El sentido común no es inflamable, puede estar contigo mientras cocinas.
En fin, luego agradeces los comentarios loatorios sobre lo distinto que queda el lomo de esta manera. Tu piensas que sí, que tienen razón, porque todavía lo tienes ardiendo y dolorido de cargar leña y acarrear las parrillas. Valora la opción del carbón vegetal.
A estas alturas ya debes de tener claro que lo de “acto social” es una burda patraña. Con las dos horas que te ahorras cocinando con gas disfrutarás mucho más de la compañía. Ensaladilla, carne rebozada y un buen vino o cerveza es suficiente. ¿Y qué hacemos con la barbacoa?  Coméntaselo a tu pareja. Te apuesto diez contra uno a que termina con una planta encima.